En Bangladesh, el agua fluye en la pobreza

TRADUCIDO POR BRENDA OROZCO Y AGOSTINA MASSARINI

Bangladesh es uno de los países más amenazados por el calentamiento global y a su vez es sujeto de múltiples tensiones tanto políticas como ambientales, económicas y geopolíticas. La extrema pobreza de una parte de la población, inquieta a la comunidad internacional y,además, hoy en día Bangladesh se declara como tierra de refugiados climáticos, de entre las más importantes del próximo siglo.

Estos últimos años, la sal se volvió el peor enemigo de los agricultores pobres del delta de Ganges. El arroz, una de las principales cosechas de la región, resiste mal a la salinidad de los suelos que crece por el aumento del nivel del mar, el cual inunda los varios ríos de Bangladesh que desembocan en el Golfo de Bengala. Su curso ya está reforzado río arriba por el derretimiento de los glaciares del Himalaya, a algunos miles de kilómetros al Norte. El agua de mar sube lo largo del delta y contamina las capas freáticas (acuíferos) donde se estanca y vuelve casi imposible la ricicultura.

Para miles de agricultores de la región, es su principal ingreso monetario que se ahoga y el futuro que se obscurece. Este fenómeno durable se acompaña de episodios de inundaciones no solo más y más frecuentes sino que a la vez más fuertes debido a la  intensificación de las lluvias cuando llega el monzón.

Bangladesh es un país excesivamente plano, de hecho la mayoría de su territorio se encuentra a penas unos metros sobre el nivel del mar. En 1999, se encontraba un 75% bajo el agua después de inundaciones particularmente devastadoras. Más recientemente, en noviembre del 2007, el ciclón Sidr golpeó la costa y dejó 10 000 víctimas.

Tierra de refugiados climáticos

Para los bangladesíes, la situación parece binaria: quedarse o irse. Pero para irse, se deben tener los medios.

Infographie Auriane Guiot.

(Contenido infografía: MOVIMIENTO DE LA POBLACION EN BANGLADESH – Bangladesh cuenta con 160 millones de habitantes. Entre 20 y 50 millones de ellos deberán migrar en las próximas décadas a causa del cambio climático. La capital, Dacca, vio aumentar su superficie de 40% en un espacio de 20 años bajo el efecto de migraciones internas. Infografía Auriane Guiot.)

Las migraciones ligadas al medio ambiente son sobretodo locales. En un principio, las personas forzadas a desplazarse con frecuencia piensan regresar próximamente a su lugar de habitación.

Crédit World Bank.

Créditos: World Bank.

(Foto : Créditos World Bank.)

Migraciones pasadas

El clima y sus cambios son rara vez el único factor de movilidad. Entender las migraciones de una región supone a cada vez identificar los diversos factores que se mezclan y se enfrentan. La pobreza y el aislamiento por ejemplo, son factores de movilidad frecuentemente. Son en mayor medida, los más jóvenes, los que cuentan con mayores conexiones y los que disponen de medios económicos y físicos suficientes para desplazarse, los que se van. El 13% de la población todavía vive bajo la sombra de la pobreza de 2$ por día y por persona. Irse, en ocasiones significa abandonar todo y no asegura forzosamente un mejor porvenir.

Para aquellos que no se mueven, una vida de reconstrucción los espera hasta las próximas inundaciones. Como en otros países sometidos a este tipo de problemas, los extremistas religiosos aprovechan el abandono de los campesinos bengalíes para propagar sus ideas.

La frontera y el racismo como techo de cristal

Migrar hacia el norte del país representa una solución evidente a corto plazo. Esta sólo será temporal si el aumento del nivel del océano no se contiene desde ahora. Excepto que allí, se extiende la frontera con India, dicha “línea Radcliffe” – del nombre del Lord inglés que la dibujó a la carrera en la división de las Indias.

El problema es que la línea se ha vuelto un muro. Un muro de tierra y de piedras, esencialmente, a veces simplemente de alambres de púas vigilado por 200 000 guardias fronterizos del BSF (Indian’s Border Security Force). Los bangladesíes son estigmatizados abiertamente en India donde Narendra Modi no ha dudado en justificar la continuación de la construcción del muro por la necesidad de luchar contra las “invasiones terroristas” de sus vecinos musulmanes.

La religión y el nacionalismo juegan aquí un rol clave. El presidente indio, uno de cuyos objetivos es la fundación de una nación hindú, aprovecha el miedo al Islam y a la incomprensión para alimentar su retórica hostil en Bangladesh, “almacén de terroristas y de analfabetas”. En frente, el silencio de las autoridades bangladesíes interroga. ¿Hay una dependencia muy fuerte con el gran vecino? ¿Intimidaciones? ¿Corrupción? O simple incapacidad de hacer frente a la situación de millones de refugiados presentes y por venir.

Necesidad vuelta ley

La frontera, alrededor de la cual abundan innumerables enclaves, es muy permeable, sobretodo cuando llega la noche. Es punto de pasaje de tráficos ilegales de todo tipo, como refugiados. Cuando no hay opción, la necesidad se vuelve ley. Y a la imagen de los refugiados sirios huyendo de la guerra, listos para enfrentar los dispositivos coercitivos de la Unión Europea, los del Golfo de Bengala deben ellos también adaptarse y forzar el pasaje. En cualquier caso, la reacción política frente a la miseria y el miedo parece lejos de hacerles frente.

Foto de portada : imagen de ilustración. Créditos Adnan Islam.

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