Crédit Hugo Dervissoglou.

Balance de la Unión Europea

TRADUCIDO POR BERNAT ARANDA CASAJUANA Y NÚRIA HURTADO SERRAMALERA

El periodista francés Pierre Haski ha podido intercambiar con su compañero de profesión griego Petros Papaconstantinou la ocasión de abrir el European Lab observando transversalmente el futuro del proyecto europeo y los desbarajustes que este puede sufrir después de los comicios electorales.

Desde 2010, Grecia padece de lleno las políticas de austeridad impuestas por sus acreedores, principalmente Alemania y el FMI. Especialista en cuestiones internacionales para el periódico Kathimerini, Petros Papaconstantinou ha denunciado estas políticas y ha demostrado su efecto sumamente nefasto para la economía del país.

Antes de 2008, el crecimiento griego seguía las variaciones de la economía alemana. Luego, a partir de 2012 la economía literalmente se hundió. La tasa de paro alcanzó a un cuarto de los habitantes y los salarios bajaron, lo que hizo que el resentimiento hacia Alemania y la UE creciera. El anteriormente reportero de guerra ha expresado que Grecia había avanzado a Francia al ver que sus partidos tradicionales eran marginalizados. Llevado al poder casi simultáneamente a la victoria de François Miterrand en Francia, el PASOK – el partido socialista griego – literalmente se estrelló en las últimas elecciones legislativas de enero de 2015 con un 3 % de los votos. Estas elecciones llevaron al poder a Alexis Tsipras.

Una gestión «catastrófica»

Pierre Haski es periodista en el Observateur y cofundador de Rue89. Haski ha identificado distintos puntos de ruptura que pueden explicar el recelo de los ciudadanos europeos hacia sus dirigentes e instituciones. El primero data de 2005 con los «no» de Francia y Holanda al referéndum sobre la Constitución europea. Su homólogo juzga la gestión de la UE catastrófica, ya que se basa únicamente en cuestiones monetarias sin tener en cuenta las necesidades de los ciudadanos.

Paralelamente, la obligación de los Estados-miembro de mantener un déficit por debajo del 3 % del PIB es un disparate, en el sentido de que no tiene en cuenta las restricciones de los distintos países. Grecia y sus islas son uno de los principales puntos de entrada de refugiados a la UE. Los Veintiocho han sido incapaces de llegar a un acuerdo. Los reproches de numerosos dirigentes europeos contra la política de acogida alemana son testigo.

El Brexit: ¿no hay mal que por bien no venga?

La decisión del pueblo británico de abandonar la UE ha repercutido como un trueno. Sería un síntoma de los errores de los dirigentes. Sin embargo, según Papaconstantinou, esta alerta se debe considerar como el comienzo de una nueva Europa. Resulta imposible continuar como antes, usando el pretexto de las derrotas de los populistas en distintos países de Europa occidental. Los dos periodistas señalan los riesgos de una Francia demasiado cercana a Angela Merkel. Si se contenta desempeñando un papel de subordinada, resultará imposible replantearse una Europa poco democrática y que envejece.

Crédito de la foto de banner: Hugo Dervissoglou

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