Manifestation anglophone. Crédit cameroon-info.net.

Camerún: la comunidad anglófona se queja

TRADUCIDO POR BERNAT ARANDA CASAJUANA Y NÚRIA HURTADO SERRAMALERA

Las zonas anglófonas del Camerún viven al ritmo de las manifestaciones y de los días de “ciudades fantasma” desde hace más de tres meses. Estas poblaciones acusan al poder de marginarlas.  La firmeza anunciada por el gobierno no está siendo suficiente para restablecer el orden. El malestar persiste.

En las calles de Yaundé, la expresión “we are marginalised” es lo más común. Los anglófonos la usan para expresar un sentimiento de frustración y ha alcanzado tanta popularidad que algunos estudiantes la usan cuando hablan con sus compañeros para bromear. Más allá del humor, hay un verdadero sentimiento de malestar que prevalece en la parte anglófona de Camerún, cuya población, que constituye un 20 % de los 22 millones de los cameruneses, culpa al poder de marginalización.

Las tensiones en aumento

La tensión aumentó de nivel el noviembre pasado. Una manifestación en Bamenda, en el noroeste de la región anglófona, acabó con un enfrentamiento entre las fuerzas del orden y la población. La causa de estos acontecimientos fue una huelga de docentes anglófonos en contra de la contratación de francófonos. Tres personas perdieron la vida durante estos enfrentamientos según el partido principal de la oposición, el Social Democratic Front (SDF). Las autoridades han contradicho dichas acusaciones y solo han hecho referencia a un muerto. El poder y los manifestantes se han atribuido entre sí la responsabilidad de la o las muertes.

Unos días antes de esta huelga, los abogados habían reclamado la aplicación del derecho anglosajón en las zonas anglófonas.  Los docentes y los abogados acusan al gobierno de querer “francofonizar” estas regiones. Los abogados consideran que los documentos oficiales publicados no se traducen al inglés. Por ese motivo, acusan al gobierno de nombrar a jueces francófonos en las regiones anglófonas y reprochan a estos de no conocer bien el sistema jurídico anglófono.

La disconformidad tomó otro giro a principios de año. Los días de “ciudades fantasma” gozaron de bastante seguimiento en las regiones del noroeste y suroeste en respuesta a la llamada de los abogados, de los docentes y de los miembros de la sociedad civil anglófona. Esta protesta consiste en no salir de casa como señal de descontento, por lo que las calles a veces quedan desiertas.

Discurso de firmeza del gobierno

El gobierno ha aceptado reunirse con los docentes y los abogados, pero las negociaciones no han llegado a buen puerto porque el gobierno denuncia una recuperación política del movimiento. Una parte de los disconformes reclama el regreso al federalismo, un sistema que existía antes de la reunificación de 1972. Esto es inviable para las autoridades, para las que el Camerún debe permanecer indivisible. El ministro camerunés de la comunicación Issa Tchiroma Bakary declaró que “ni hay ni podría haber problemas anglófonos en Camerún. El inglés y el francés son las lenguas coloniales subsecuentes. Son dos lenguas oficiales con la misma importancia. Si hay reivindicaciones de orden administrativa o política, la Constitución zanja el tema por sí sola”.

Se ha cortado la conexión a Internet desde hace algunas semanas por orden de las autoridades. Tres líderes de la disconformidad han sido detenidos y se ha prohibido su movimiento. El juicio, que dio inicio el 13 de febrero, se ha aplazado al próximo mes de marzo. Para Hans de Marie Heungroup, investigador en el International Crisis Group, “en el punto de vista del gobierno se hallan elementos de verdad”. Pero añade que “el gobierno subestima el rencor social, el sentimiento de marginalización está sumamente anclado en las sociedades del noroeste y suroeste camerunés”.

Problemática poscolonial

Al principio, Camerún era una colonia alemana. Después de la derrota alemana de 1918, pasó a manos de Francia y del Reino Unido. Tras su independencia en los años 60, un referéndum bajo el amparo de las Naciones unidas dividió la zona bajo administración inglesa en dos. Una parte tomó la decisión de pertenecer a Nigeria, mientras que la otra decidió seguir siendo camerunesa. Se instauró un sistema federal hasta el 1972. En ese momento, se reunificaron anglófonos y francófonos con sus dos lenguas oficiales, francés e inglés.

Foto de báner: manifestación anglófona Crédito cameroon-info.net

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