Canadá: ¿Cuáles derechos para las mujeres?

TRADUCIDO POR AGOSTINA MASSARINI Y MÓNICA LICEA

De Hollywood a Paris, los derechos de las mujeres se encuentran todos en primer plano. ¿Cuál es la situación en Canadá, país calificado como joven, abierto y progresista? Situación actual.

Homenaje a las mujeres autóctonas asesinadas y desaparecidas en Montreal. Créditos: Mathilde Jost.

Una breve historia del derecho de las mujeres en Canadá

La Confederación canadiense festejó en 2017 sus 150 años. Además de la polémica que rodea a esta fecha, bien debemos constatar que los derechos de las mujeres movilizaron a la población desde el comienzo. En 1907 fue fundada la primera organización feminista católica, la Federación Nacional San Juan Bautista. En 1915, las mujeres de Manitoba casadas a soldados o marineros fueron las primeras en obtener el derecho al voto a las elecciones federales. Sin embargo, habría que esperar hasta 1918 para que la mayor parte de las canadienses también lo obtuvieran, incluso si muchas provincias como Quebec, quedarían excluídas, pues no esta última lo otorgará hasta las elecciones provinciales en 1940. En cuanto a esto, Canadá se encuentra por delante de los Estados Unidos, Francia, Reino Unido, en menor medida e incluso Italia, pero por detrás de Finlandia o Dinamarca. La mentalidad canadiense, sobre todo la quebequés, se basa en la concepción de la emancipación de la mujer fundada en la autonomía económica. En 1911, El Congreso del Trabajo en Canadá discutió el concepto de un salario igualitario para un mismo trabajo. Por lo que, en 1951, Ontario promulgó la primera ley canadiense en la igualdad salarial.

La lucha por el derecho de las mujeres en Canadá se encuentra de igual manera marcada por la discriminación progresiva de las mujeres autóctonas. Antes de la colonización, ellas ocupaban un lugar prioritario en la toma de decisiones políticas y económicas. Sin embargo, no obtuvieron el derecho al voto en las elecciones federales sino hasta 1960, es decir, 40 años después de la mayoría de las mujeres canadienses. Además, hubo que esperar hasta 1985 para que estas pudiesen conservar su estado de aborigen estando casadas a una persona no autóctona y al 2009 para que esta ley se extendiese a sus nietos.

Un Primer Ministro que parece involucrarse

Muy presente en las redes sociales, el Primer Ministro canadiense, Justin Trudeau, no cesa de repetir su involucración en la lucha por el derecho de las mujeres. Desde comienzos de su campaña, ha defendido el derecho al aborto, afirmando que quitarles este derecho sería “rechazarles a las mujeres un futuro”. Hace unas semanas, durante el Fórum Económico Mundial de Davos, Trudeau se hizo notar declarando delante de un grupo de grandes jefes internacionales, la necesidad “de contratar, promover y retener a más mujeres (…) porque es la cosa inteligente por hacer”.

El mes de noviembre pasado, en pleno escándalo internacional, exclama la responsabilidad de los hombres como actores clave del cambio durante el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Insistir en la necesidad de los hombres por apoyar el discurso feminista es una constante en su retórica, como si lograr más igualdad de género dependiera únicamente de una solución masculina. El 8 de marzo de 2017, durante el día de la Mujer, la invitación de su esposa, Sophie Grégoire, a celebrar a los hombres generó algunos revuelos, acusando a la pareja de dar énfasis a los hombres, incluso en ese día particular y único para las mujeres.

Entre la población canadiense, este punto de vista difiere. Acusado sobre todo de dominar el arte de la comunicación y debido a su fuerte presencia en las redes sociales, las canadienses todavía esperan acciones; porque a pesar de que “las mujeres son apreciadas en Canadá”, Léa, estudiante en Québec, ve la otra cara de la moneda: “Habla mucho sobre hacer muchas cosas para ayudar a todo el mundo, pone muchas excusas todas las semanas, pero en términos de acciones concretas, no veo realmente resultados”.

¿Y en cuanto a los hechos? La nueva generación relata

No es necesario vivir mucho tiempo en Canadá para darse cuenta de las iniciativas locales que son realizadas a favor de las mujeres. En la Universidad de Ottawa, el servicio de deportes creó horarios reservados a las mujeres en las salas de deporte y en la piscina universitaria. Los departamentos de estudios de género y feministas florecen un poco por todas partes y son muy desarrollados. En Winnipeg, en Manitoba, provincia en donde el derecho al voto de las mujeres fue otorgado en primer lugar se encuentra el museo canadiense por el Derecho de la Persona, el cual consagra una gran parte al respeto y la historia de sus derechos.

Deepak, estudiante de 24 años, en la Universidad de Ottawa considera que “los derechos de las mujeres en Canadá son similares a aquellos en otros países desarrollados y en desarrollo”. Sin embargo, considera que en Canadá se encuentran en mayor seguridad. Esta idea es también apoyada por Léa quien habla de sus experiencias en Europa: “Nunca tuve experiencias de “cat-calling” [ndlr: silbar o gritar malentendidos de carácter sexual] en Canadá, pero al haber estado en Irlanda y en España noté que este tipo de situaciones eran más frecuentes”. Sin embargo, ambos constatan que todavía quedan cosas por hacer y que Canadá tiene la capacidad de ponerlas en marcha. Enfatizan bastante la falta de conocimiento que ciertas tienen mujeres sobre la ley y la falla en la educación. En muchas familias e incluso en el colegio, los estereotipos sexistas continúan siendo vehiculados, muchas veces inconscientemente.

El 6 de diciembre pasado, Canadá conmemoró los 28 años del asesinato calificado como anti-feminista de 14 jóvenes en el Colegio Politécnico de Montreal. Esta masacre que afectó a toda la población recuerda que la lucha por los derechos de las mujeres todavía continúa. En Canadá, ocho de cada diez víctimas de violencia familiar son mujeres.

Foto de portada : J.Trudeau anunciando la próxima conferencia de la organización Women Deliver en Vancouver en 2019. Imagen de ilustración. Créditos: Women Deliver (Flickr).

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