Mère Teresa. Crédit michael_swan.

Reportaje especial Albania, parte 2: Cuando los comunistas impidieron que Madre Teresa de Calcuta visitara a su familia

TRADUCIDO POR NÚRIA HURTADO SERRAMALERA Y BERNAT ARANDA

Durante dos semanas, nuestro periodista albanés Leon Mollaj os transporta a descubrir su país de origen. Sumergíos en el corazón de esta nación desconocida en los Balcanes.  Hoy nos interesamos por un combate desconocido de Teresa de Calcuta: el de volver a ver su tierra natal.

Santa Teresa de Calcuta, o Teresa de Calcuta, es conocida en el mundo entero por su combate contra la pobreza, ya que desarrolló varias acciones caritativas hasta su muerte (5 de septiembre de 1997, Calcuta). Nació en Skopje (República de Macedonia) en una familia albanesa el 1910, creció en la extrema pobreza y bajo las persecuciones del régimen comunista albanés. Según la propaganda, fue representante del Vaticano y de América.

Durante muchos años, y a pesar de su insistencia, el gobierno comunista impidió que Teresa de Calcuta volviera a Albania. El dictador Enver Hoxha incluso le denegó ver a su madre y a su hermana justo antes de que murieran, en 1972. Fueron enterradas juntas en el cementerio de Sharra, en Tirana. Fue justo después cuando Teresa de Calcuta dejó de pedir al gobierno que la dejara regresar.

La carta

El 17 de octubre de 1979, cuando Teresa de Calcuta recibió el Premio Nobel de la Paz, declaró: “De sangre soy albanesa. De ciudadanía, India. En lo referente a la fe, soy una monja Católica. Por mi vocación, pertenezco al mundo. En lo que se refiere a mi corazón, pertenezco totalmente al Corazón de Jesús”. A continuación, siguió reivindicando sus orígenes.

“Nací en Skopje, me escolarizaron en Londres, vivo en Calcuta y trabajo para todas las personas pobres  del mundo. Mi patria es un pequeño país llamado Albania.” (Madre Teresa)

En 1989, Teresa de Calcuta envió una carta manuscrita al presidente comunista Ramiz Alia. En ella escribió, entre otras cosas: “después de tantos años de plegarias para visitar mi país, al final mi Dios me ha dado este precioso regalo para ver a mi gente”.

La carta de Teresa de Calcuta. Crédito: Perparim Kabo.

El final de la carta parece sincero.

“Señor presidente de mi  queridísima Albania, no tengo ni oro ni dinero, pero os ofrecería mis hermanas con tal de ayudar al pueblo albanés.” (Madre Teresa).

Madre Teresa de Calcuta intentaba abrir una fundación en Albania. Al principio, el presidente Alia lo rechazó, bajo el pretexto de que “Albania no es pobre”. Pero terminó cediendo y Teresa de Calcuta pudo volver a su país a principios de agosto de 1989. Incluso la recibió el presidente, el último del régimen comunista albanés.

La prueba

La Madre visitó la tumba de su madre y de su hermana y la casa en la que estuvieron viviendo en Tirana. Volvió una segunda vez en diciembre de 1990 y una tercera en abril de 1993, en la que Teresa de Calcuta recibió al papa Juan Pablo II. En un discurso, el 30 de abril de 1993, declaró:

“He visto a tantos jóvenes que se aman aquí, en Albania. Lo que quieren es expresar su amor. Amar significa rezar con todo el corazón. La plegaria en sí misma es el fruto de un sentimiento profundo y sincero. Y el fruto del amor es la caridad. El fruto de la caridad y de la humanidad es siempre la paz.  Por eso todos debemos rezar por amor.” (Madre Teresa, el 30 de abril de 1993)

En total, Teresa de Calcuta volvió en Albania hasta cinco veces después de la caída del régimen comunista. Recibió la beatificación de la Ciudad del Vaticano en 2003, y fue canonizada por el Vaticano en 2016.

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