« Meilleurs vœux », 1er décembre 2016. Les décorations de fin d'année à Milan, Italie. Crédit Alexis Demoment.

¡Uno más!

TRADUCIDO POR BRENDA OROZCO Y JUAN MANUEL HERNÁNDEZ

Nos urgía acabar el 2015 soñando con días mejores. Henos aquí casi arrepentidos.

El 2016 ha sido un giro para nuestro mundo. Los tres eventos que más lo marcaron son probablemente el Brexit, la elección de Donald Trump y la caída de Alepo. Solo el tiempo validará o rechazará esta afirmación. Todo se mueve y nos parece fuera de control. La humanidad se da cuenta poco a poco de que tendrá que proceder a hacer unos cambios radicales o a desaparecer.

El rebote comienza a sentirse. Soñábamos con una sociedad liberada por los nuevos medios de comunicación, esperábamos que cada uno pudiese, de ahora en adelante, expresarse, intercambiar y compartir. Y es este “cada uno” que trajo a un hombre racista, misógino y sin ninguna experiencia política a la cabeza de la primera potencia mundial. Todo lo que constituía nuestros valores más fundamentales se pone en duda actualmente. Mientras que Occidente prometía y promulgaba la democracia, es preciso darse cuenta de que aparentemente no, el pueblo no siempre tiene la razón.

Pero el 2017 no llega únicamente bajo malos augurios. Tratemos de mantenernos positivos. Positivos porque solo eso debe hacerse. Sigamos teniendo esperanza. ¿Qué otra cosa nos puede hacer vivir más que la esperanza? ¿Qué otra razón tenemos para continuar? ¿Qué otra razón para luchar, para combatir por nuestros ideales, si nosotros mismos ya no creemos realmente en ellos?

Buenos augurios, a pesar de todo

Tratando de perjudicar el camino de su sucesor, sin ningún respeto por la decisión del pueblo, podría ser que el gobierno de Obama esté desbloqueando al fin el debate sobre Palestina. Ahora es histórico: los Estados Unidos han abandonado a su socio hebreo en el tema de las colonias en Cisjordania. De ahora en adelante es posible esperar una atenuación progresiva del conflicto israelo-palestino.

Asimismo, en Colombia, el acuerdo de paz entre el gobierno y las Farc fue firmado a pesar del rechazo popular expresado en un referéndum. Algo retocada, la nueva versión del texto, adoptado bilateralmente, fuerza el final de la guerra civil en el país. Muchos son los colombianos que, marcados por más de medio siglo de un conflicto atroz, rechazan el perdón de los guerrilleros. A pesar de todo, los dirigentes parecen obrar por la paz que el país espera desde hace décadas; es admirable.

El 2017 será lo que decidamos que sea

¿Entonces qué hacer? ¿Acaso debemos seguir agobiados? ¿Con miedo o protestando? O ¿tratar de percibir todo lo que parezca esperanza y aferrarnos fuertemente? El 2017 no será ni un buen ni un mal año, será lo que decidamos que sea. Lo veremos como decidamos verlo. He aquí el problema de algunos. Las informaciones van y vienen, con sus flujos de buenas y malas noticias. Le Journal International insistirá en informar con objetividad, seriedad y sobre todo sinceridad, para no padecer los cambios de este mundo, sino guiarnos juntos a iniciarlos.

¡Tomen todo lo que puedan y en marcha! El 2017 ya está aquí. Nosotros, la redacción, les deseamos un feliz año y nuestros mejores deseos. Esperamos que sus proyectos y voluntades se cumplan, pero, por encima de todo, que encuentren satisfacción en lo que llegue, aunque no lo hayan planeado.

Foto de portada: “mejores deseos”. Decoraciones de fin de año en Milán, Italia. 1ero de diciembre 2016. Imagen de ilustración. Créditos Alexis Demoment.

También te gustará