Drapeau du Royaume-Uni. Crédit Rob Micthell.

Brexit: Irlanda del Norte desgarrada

TRADUCIDO POR ORIANE MOLLARET Y MARÍA ALEJANDRA PAIXÃO

Desde el mes de marzo, el Brexit lleva las diferentes regiones británicas a replantear sus relaciones con Inglaterra y Europa. Inmersión en la frontera norirlandesa cuyo refuerzo abre el debate sobre una eventual reunificación de Irlanda.

Irlanda del Norte siempre fue una nación inestable y dividida del Reino Unido. Desde su decisión de no reunirse con la Irlanda independiente en 1922, a las violencias de los años 60 o de los 90, el país conoció numerosos problemas sociales. El acuerdo de 1998 aseguró globalmente la paz y desde entonces persiste el descontento republicano, reflejado por el partido Sinn Féin. Todo podría cambiar después del Brexit. Como en el caso de Escocia, la mayoría del electorado norirlandés – un 55.8 % – había rechazado la salida de la Unión Europea.

Reestablecer controles en la frontera irlandesa

El gobierno central de Westminster y el parlamento descentralizado de Stormont, en Belfast, debaten sobre el futuro de una Irlanda del Norte fuera de la Unión Europea. El refuerzo de la frontera entre ambas Irlandas podría llevar a un sistema de lectura automática de placas de matrícula en los checkpoints. Podría permitir un casi libre comercio entre Irlanda del Norte y el mercado único. David Davies, el ministro responsable de las negociaciones del Brexit, declaró su intención de adoptar esta solución. Los costes y la viabilidad tecnológica, por su parte, aún no han sido calculados.

Cathryn McGarry se licenció en Ciencias Políticas en la Universidad de Ulster. Dio su punto de vista al Journal International. “El resto del reino Unido tiende a normalizar los problemas en Irlanda del Norte. En cuanto al conflicto unionista-republicano, el gobierno escribió varios acuerdos por reforzar la paz. Por ejemplo, el acuerdo de Saint Andrews fue ratificado en 2006 después de años de una inestabilidad parlamentaria. De hecho se mejoró la situación desde nuestra infancia, a principios del siglo XXI… ¡Pero sigue siendo un tema delicado!”

¿Hacia una reunificación?

Las reacciones de los ciudadanos son diversas. Doyle Braden, originario del Condado de Tyrone, lamenta esta decisión del electorado británico. “Tuve la impresión que me estafaron”, nos confiesa. “Es mi futuro lo que amenazaron las personas mayores. Pero así va la democracia, así son las cosas”. Al otro lado de la frontera, Aidan Kavanaugh, estudiante irlandés en Francia, reconoce que su país será impactado por el aislamiento de su vecino. Sin embargo, su posición es más neutra. “Hay beneficios e inconvenientes a la salida de Irlanda del Norte. De todas formas, son los políticos los que tomarán las decisiones, no los ciudadanos. Los ciudadanos solo querrían que sus voces sean oídas”. Los jóvenes irlandeses están acostumbrados a un paisaje político y económico estable, completamente amenazado por el Brexit.

La confianza en Stormont parece reducida. Perjudicado en enero por la dimisión de Martin McGuiness (fallecido hace dos semanas, ndlr) la Cámara celebró una elección el pasado dos de marzo. El Partido Unionista Demócrata (DUP) , seguido por Sinn Féin, segundo con un escaño menos. Unionistas y republicanos han conocido dos decenas de colaboración. Pero esta está fracasando y todavía no han conseguido constituir un gobierno de coalición. El obstáculo mayor: la reunificación del país solicitada por Sinn Féin. En este punto, Cathryn es escéptica. “Parece más posible ahora que en los años 90. Pero podría tardar veinte años como mínimo. Es mejor asegurarse de que la nueva frontera con la Unión Europea, la cual existirá, sea la más abierta posible”.

Persiste la inestabilidad

Esta inestabilidad política cuestiona la capacidad de Belfast a manejar sola su difícil porvenir. El fallecimiento de McGuiness transmite un símbolo fuerte. En el corazón de los acuerdos de 1998, recordaba la ambición de paz para el país. Un reto al que ahora se añade el del Brexit. Así, la nación está bloqueada por una parte por las barreras geográficas, y por otra parte por las históricas.

Foto de portada: bandera del Reino Unido. Crédito Rob Mitchell.

También te gustará