Un sachet de Plumpy'Nut®. Crédit Alexis Dumont.

Plumpy’Nut® : «milagro humanitario» bajo los reflectores

TRADUCIDO POR MÓNICA LICEA Y JUAN MANUEL HERNÁNDEZ

Desde hace cerca de 20 años, el Plumpy’Nut® está calificado como producto «milagroso» en el medio humanitario, pues es cierto que sus resultados en la lucha contra la malnutrición son impresionantes. Le Journal International ha puesto su interés en este “súper alimento”, objeto, a pesar de todo, de ciertas críticas.

Un «milagro humanitario». A pesar de que la expresión suene impactante, parece apropiada para calificar al Plumpy’Nut®. Esta pasta nutritiva, dada a conocer a fines de los años 90, es una revolución contra la malnutrición; siendo hoy en día la RUTF [«Ready-to-Use Therapeutic Food»: «Alimentos terapéuticos listos para usar», ndlr] más popular. En el 2007, gracias a esta, Médicos sin Fronteras declaró haber podido tratar a más de 150 000 niños en 22 países. Según Nutriset, la empresa que lo creó, el Plumpy’Nut® presenta una tasa de recuperación de más del 90 %. «Hasta los años 2000, en caso de malnutrición, había que forzosamente hospitalizar al niño», explica un voluntario de la Unicef, alegrándose, pues Plumpy’Nut® permite hoy en día  «combatir los problemas en el lugar».

«Salvar a un chiquillo por 35 €»

Esta pasta, hecha de cacahuates, tiene diversas ventajas. Desde el punto de vista nutricional, se trata de un «súper alimento»: un conjunto de nutrientes que aporta prácticamente toda la energía necesaria para todos los niños que sufren de malnutrición severa. Además, su sabor es aceptado por los pequeños, lo cual facilita su ingesta [a menudo, la malnutrición se acompaña con una pérdida de apetito, ndlr] y no necesita ningún tipo de preparación. Esto es un verdadero plus en comparación con los alimentos deshidratados, como la leche en polvo, los cuales requieren ser disueltos en agua, presentando un verdadero problema en ciertas zonas en las que el acceso al agua potable es difícil. Por último, el costo parece mínimo, pues en el 2010 este era de 2,70 € por kilo. Así que, tomando en cuenta que se necesitan tres sobres de 150 gramos por día, durante cuatro semanas para tratar a un niño con malnutrición severa, el costo diario viene a ser de 1,25 €. «¡Después de todo, salvar a un chiquillo por 35 € es ridículo!», expresa el voluntario de la Unicef.

Ce bracelet en papier de l'Unicef permet très simplement de détecter les cas de sous-nutrition infantile en mesurant le tour de bras. Crédit Alexis Dumont.

Este brazalete de papel de la Unicef permite fácilmente detectar el nivel de malnutrición infantil al rodear y medir la circunferencia del brazo. Crédito: Alexis Dumont.

 

Aún y con sus 123 millones de euros de ingreso por ventas en el 2016, Nutriset es codiciosa. Sus competidores le recriminan haber patentado Plumpy’Nut® para monopolizar la producción y el precio del mismo. Exponiendo así críticas que parecen más impulsadas por intereses financieros que por una verdadera consciencia humanitaria. A pesar de la patente, los productos de salubridad pública están sometidos a ciertas leyes específicas.

Impedir un uso desviado de la marca « Plumpy’Nut ® »

« Muy a menudo nos encontramos con casos bastante similares en otros países », declara la abogada especializada en derecho comercial y en derecho de la propiedad intelectual, Marie-Pierre Cazeau. Para ella, generalmente, la patente es algo bueno, «en el sentido en el que permite brindar una compensación financiera a años de investigación». Bien es cierto que antes de comercializar Plumpy’Nut®, se llevaron a cabo largos años de investigación, especialmente por el nutricionista André Briend.

Debido a las polémicas, desde el 2005 Nutriset ha abierto su patente de manera gratuita a ciertos productores extranjeros. La red PlumpyField está hoy presente en los cuatro continentes. En países necesitados, como Sudán, Etiopia, Haití, Madagascar y Burkina Faso, la producción puede realizarse de manera local, bajo ciertas condiciones. «Es un producto muy técnico, explica nuestra fuente de la Unicef, por lo que no habría que empezar a poner la etiqueta “PlumpyNut” en un producto que no contenga todos los nutrientes[del Plumpy’Nut®]».

Le réseau PlumpyField. Crédit www.plumpyfield.com.

La red PlumpyField. Crédito www.plumpyfield.com

¿Aceite de palma en la receta?

Otra cuestión menos planteada para Plumpy-Nut®: la probable presencia de aceite de palma en su composición. Según la receta del empaque, el ingrediente principal es la «materia grasa vegetal». Un término conocido por los partidarios del antienverdecimiento, por no mencionar claramente el aceite de palma. Amnistía Internacional publicó en septiembre pasado(versión francesa) un reporte abrumador acerca de las condiciones de producción del aceite de palma; este revelaba en específico que importantes marcas del sector eran responsables del trabajo infantil «el cual se opone […] al derecho internacional en relación con los derechos humanos».

Si la presencia de este aceite en el Plumpy’Nut® es demostrada, se trataría de un conflicto de intereses importante para organismos como la Unicef. El producto sana a los niños a un bajo costo, pero, evidentemente, este existiría debido a la explotación infantil. El voluntario explica que la Unicef sigue al pie de la letra las recomendaciones de la OMS. Sin embargo, si estas recomendaciones son muy específicas sobre el plan sanitario, no estarían tratando el aspecto ético. Lo que significaría no tener ninguna garantía sobre la prevención de la explotación infantil.                                                                                                   Cuestionada acerca de la presencia o ausencia del aceite de palma en el producto y sobre su control, la empresa Nutriset, por ahora, no está en la disposición de darnos una respuesta. Previendo una intensa carga de trabajo para el verano, esta se ha comprometido a dar seguimiento del caso en septiembre. Será hasta entonces que Le Journal International  publique más información.

Hacia un desarrollo local en favor de más ética

Aún y cuando los cuestionamientos parezcan legítimos, estos no deberían frenar la iniciativa. Después de todo, el Plumpy’Nut® sigue siendo un gran avance científico con asombrosos resultados en el ser humano. El voluntario de la Unicef expresa: «es fácil criticar todo […]. Hay que saber que un niño en estado de malnutrición severa está prácticamente condenado a la muerte. Con Plumy’Nut podemos sacarlo del apuro en cuatro semanas. […] Quizás sea mi naturaleza optimista, pero me dan un poco de ganas de anunciar el milagro». Según él, la red PlumpyField es una solución a largo plazo ya que esta fomenta el uso de productos locales; lo que podría llevar a que las empresas africanas se beneficien de los aceites locales, particularmente el aceite de cacahuate, el cual se considera más ético que el de palma.

Foto de portada: un sobre de Plumpy’Nut®. Crédito Alexis Dumont

 

 

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